Desgaste, energías y residuos: escaparate de la vigilia
Esta noche he tenido un sueño de lo más movidito; decir que no fue un día cualquiera, no por hacer algo extraordinario o inusual, fue por actividad normal, tirando a relajado; salir a la mañana pa alguna compra, comer, siesta, una merienda casi cena y por la noche con pocas ganas de ver tele o alguna peli.
Eso si, se me fue la hora y con la tontería me puse a la 01:00 sin darme cuenta, “ya es hora” me dije; me metí en la cama, pies fríos, me costó dormirme, ya iba viendo que iba ser una de esas noches, lo digo porque estos últimos meses, ya sea por el confina y dedicarle a meditar o yo que se, se me están dando.
Fue un sueño turbulento, muchos escenarios, mucho cambio y poco sentido o relación entre ellos, de eso en los que te despiertas sin recordar todo mezclas y te preguntas que parte fue primero y que después, no se por donde cogerlo, i como descifrar los simbolismos pero te hace sentir bien, relajado y ligero( luego se entenderá lo último).
En todos las escenas se apodera de mi un cansancio aplomado, necesito realizar un esfuerzo tremendo para caminar, casi parezco un tullido que cojea y arrastra las piernas, me resulta agotador moverme, me aparecen figuras (personajes conocidos) que me dan conversación pero me angustian sus intenciones, la noche esta entrada , falta aún tiempo para el alba y el columpio del parque se mece de un lado a otro( no me acuerdo muy bien de esta parte).
Decido por lo tanto ir a hacerme al médico una prueba y le llevo una bolsa transparente con muestras líquidas y algo de sólido to mezclado, aunque el agua podría decir que parecía de grifo. Aparezco en el baño de la empresa de trabajo con distintas personas d allá en la que se interesan por lo que llevo, se cae o vierto en el inodoro la muestra y después de una lucha de miradas mia con el resto para ver quien lo recoge se inclina del grupo alguien y con papel de baño lo recoge.
La última parte del sueño es la que me ha marcado, ya que me he visto con otras tantas últimamente durmiendo en mi cama, pero esta vez era distinto, también me sentía débil, tembloroso como el resto del sueño, pero mi otro yo, no. De repente, alrededor de mi empezó a ver como unas luces que se movían por mi piel, gusanos de luz( no literal), hazes que me rodeaban apenas a un par de milímetros, de repente empezaron a desplazarse como una flecha , poco a poco, suave sin prisa, con calma, en unísona dirección, yo al principio me resistía, eso no podía ser bueno escapar, me sentí vaciarme, sentí dentro de mi aire y viento, me sentí ligero y me vi en la cama delgado( o más delgado de lo que estoy).
Me desperté, como otras muchas , que me faltaba la respiración, por ahogamiento ( literal), y llevo el día con un calor, al contrario de el día anterior, en el estómago, que me está haciendo “vaciarme” muchas veces.
La carrera y el naufragio
Estaba en un lugar desconocido, un pueblo de costa, ya que veía desde su zona alta el litoral, un barrio bien del extraradio; era un entorno verde, rodeado de frondosos árboles y un día verdaderamente apacible, con alguna que otra nube blanca que le daba un toque al cielo.
Me sentía, no eufórico pero excitado, ansia, estaba corriendo carretera abajo con mi mochila, bastones, mi equipo típico de siempre pero las zapatillas( five fingers)me percaté que se rasgaron la tela de forma horizontal; era curioso ya que era un gran tajo que al alzar del suelo se veían los pies por el bujero pero no incomodaba, corría perfectamente.
Al instante de ver el estado de las zapas, se me puso una chica al lado mío, otra corredora y me lo comento contestando por mi parte “si, ya no las hacen como antes”, se desvío y siguió su camino justo en ese momento una mujer esta vez de calle se me burlaba con la mirada por lo mismo.
Llegue a la parte baja del pueblo, hay una carretera para cruzar al barrio del puerto, me detengo justo al término de la bajada en frente de una glorieta bien grande y la verdad de una forma peculiar( muchas rayas y carriles que se entrecruzan y mezclan), le pregunto a un par de señoras por donde debo ir a tal sitio y me instan a seguir la carretera por la izquierda por donde se dirigen ellas invitándome a acompañarlas, pero se dilumbra a lo lejos después de perderse una carretera; bien definida, bastante recta y con una suave subida, en el horizonte; tormenta en las montañas, tengo la sensación de que me quieren las dos engañar por lo que decido dirigirme por la callejuela de entre dos casas que tengo enfrente con un arco que hace de entrada, es estrecha y no muy limpia y un poco oscura, llama la atención que tenga un arco pero a la vez tiene un encanto.
Cambia el escenario de la historia(diría que es otro sueño trascurrrido un rato), llego por mar a una playa, yo diría que ha sido un naufragio pero no tengo problemas, es una cala pedregosa con un acantilado considerable, el mar calma , sin tormenta aunque nuboso, ya la tormenta pasó. Se me acerca una chica( la conozco, nos conocimos tiempo atrás), me habla , hablamos, me recuerda algo y me lo reprocha con ternura; se me plantea un dilema, de cuclillas lucho por el dolor de un recuerdo a la sombra de una gran puerta de una cueva, “eso es pasado” me dicen mis adentros, me giro 180º y justo frente a mi cara con ojos de gata aparece con la misma pose alguien muy especial para mi.
Pd me he visto en la necesidad de escribirlo por la cantidad de simbología que aparece en el sueño, añadir que estaba raro ese día y decidí, ya sabiendo que me costaría dormirme, una pastillita de melatonina.
El vuelo del fénix y el ataque del dragon
Un precipicio, nubes blancas y humedad en el aire, yo en una esquina de la piedra, erguido observó el entorno y me precipito, me tiro, me dejó caer; empiezo a volar, estoy a lomos de un fénix, lo manejo casi como si fuésemos uno. De repente, por un flanco aparece un dragón, y se enzarzan los dos, revoloteando y retorciéndose el uno al otro, no es una pelea violenta, no es de esas, otra cosa, como un baile, una coreografía aunque sea una lucha. Suben y bajan por el cielo, traspasando las nubes blancas, yo me balanceo en el ave, así como la otra persona que dirige el dragón, no podemos controlar lo que sucede.
Este “sueño” lo tuve en vigilia, justo antes de dormirme y después de tomar algo para la onironautica; está en comillas ya que no es un sueño, estaba despierto, en otra dimensión? , imaginación mía?
Debido a la falta de información en mi haber y a los comentarios dados en distintos relatos dejó caer la pregunta,
Que se diria de este relato?
Que es?
Que significa?
Tipo de experiencia?
Otra dimensión?
O solo mi imaginación?
P.d. no excluyó comentarios pero haciendo las cosas bien.
Experiencia con la calea; conectando sueños
Estoy leyendo las últimas semanas relatos en el diario sobre sustancias para usar en los sueños y yo como usuario también de estas brebajes he decidido a plasmarlo para compartir esta experiencia.
Llevo un tiempo, va la verdad no mucho, desde que descubrí la web y así mismo la planta, tomando antes de acostarme un te de la hojas para así poder mejorar mi estado onírico.
He consumido distintas y distinto formato para ver los diferentes efectos que producen, y bueno tampoco voy a hacer un dosier sobre estas, no es la razón de este escrito. Si he de decir que no los considero placebos aunque esperaba más, bastante mas. Hay un matiz referente al sueño, o más de uno, que los percibo cortos, muy cortos; pero profundos, por decirlo de algún modo, muy profundos.
Normalmente, procuro hacer una rutina, un ritual para la experiencia, no más que ese decía hacer deporte y no tomar alcohol y si puedo lo tomo en el campo, dentro de la naturaleza. Siempre me cuesta coinciliar el sueño, orino mucho( y no es por tomar mucho te, concentrado), me vacia, me remueve las entrañas, aires; frío, me baja la temperatura; como he dicho antes los percibo profundos tal vez debido a que me ligera el cerebro, la sangre se va a otro sitios( no hace falta especificar, no lo considero afrodisíaco), me parece que sirve para reconfigurar el interior, una explosion, un haz blanco que hace un bigbang dentro, pero antes de dormirme con los ojos cerrados la mente juega conmigo, la imaginación se desborda y “veo” imágenes siniestras, se despierta el lado oscuro y al despertar el aturdimiento(cada aumento más la dosis).
Esta vez he tenido un sueño, muy seguidos dividido en dos; en los que casi fueron como dos golpes dentro de mi mente.
Una ciudad, moderna, futurista, gris, geometría, impoluto, dentro de un semisubterraneo, cielo y sombra, atrás, en el solar una pirámide que emana agua, una fuente. Yo perplejo, esperando a comprar un ticket para un espectáculo; de repente se hace una cola de gente, un puesto ambulante con una anciana llevando el carro de madera, me sonríe (parece la tipica anciana bondadosa de los anime), me regala y voy a la cola “estaba yo el primero” pero de repente veo a una mujer de color (es la misma que del último relato, pero más madura,no, tan madura como la anterior, joven veintipocos), se asusta por pensar que me voy a colar( no es colarme ..estaba yo, no?), se proteje las muñecas contra las caderas( gesto femenino). “Tampoco vamos a crear mal ambiente” y le dejo pasar como a los demás ” tampoco hay tantos”. Entró en el edificio, un subterráneo bajo tierra, una cascada de agua, casi una cortina que parece que sujeta un océano completo; hace calor, por estar bajo la superficie?. Un pasillo angosto, un ascensor averiado para subir marcado con los colores y connotación de radioactivo (negro y amarillo).
Después, en mi coche el asiento del copiloto es una cascada de agua, abundante, cristalina, no se queda en el coche, fluye. Me sorprendo al sacar de dentro de ella un peluche, un osezno que está con un biberón, aunque creo que se convierte en eso después, miro de nuevo y se a vuelto una muñeca, prefería el peluche, despierto.
Dos días, dos sueños, una coincidencia y un enigma
Hace unas semanas tuve dos días consecutivos de onironautica con dos historias que no diría que tuviesen relación, si poseen una conexión vigilica.
- Primer sueño Recuerdo que estaba en supermercado, uno bien grande, espacioso, muy iluminado, no era una luz blanca cegadora, pero me llamo la claridad que había. Recuerdo que estaba sentado en un pasillo, en el suelo, apoyado en las estanterías, con otros conocidos del mismo modo que yo; concretamente éramos 4, aunque del cuarto no recuerdo el rostro, se que estaba, yo en una esquina, en el centro un “amigo”, y frente a mí otra persona con la que por decirlo de algún modo el trato no es cordial. Yo estaba con un par de baquetas marcando ritmo golpeando el suelo y con la cabeza de un lado a otro llevándolo, ta ta ta ta ta ta ta. Paso una chica jovencita, de color, negra, guapa sexy, y mi amigo le decía algo sin moverse de dónde estaba, se le insinuaba, que le dejase besar o alguna cosa mas; claro era jovencita, menor de edad, (llegado a este punto debo decir que mi amigo no está muy bien psíquicamente, pero nunca haría algo parecido en la vida real), está se ruborizaba, se cohibia; yo marcando el ritmo tanto con la cabeza como con las baquetas le decía casi a susurros ” no lo hagas, no lo hagas”, una súplica con la cabeza gacha. Mientras el de frente observaba detenidamente, con ojos clavando, analizando , con intención de mal uso de lo que viese en ese momento. La chica giro la mirada y nos miramos, entendió lo que pasaba y se marchó con cierts lastima y sin odio por el. El sintió una pena, un dolor, una vergüenza; yo un alivio y una pequeña alegría en el corazón.
- Segundo sueño Este sueño es más oscuro, el ambiente, la atmósfera es negra, estaba en un piso decorado años 70, un tipo con bigote,gordillo con sonrisa tonta pero bacilona me mete en una sala de reunión con mesa y sillas, lámpara, puerta de cristal traslucido, pared pintado de papel, me invita a sentarme, depósito mi jersey en el apoyabrazos, me siento y desaparece. Al cabo aparece de nuevo y con la misma mueca de condescendiente me dice que vamos a ir a otro sitio. Ahí me doy cuenta que es de la bofia, que me van a interrogar, mueca con la parte derecha de la boca, me sale una risita sorda, “a mi este me va a bacilar,ej” me coloco el pantalón, ” me voy a divertir”. Salimos de la oficina y aperecemos en el descansillo donde vivo, hay dos tíos que me invitan a meterme en el ascensor, el ambiente es oscuro, me percato la puerta está abierta pero sin cabina, hay abismo, caída, me estremezco, la cosa se empieza a poner sería, la sonrisa burlona que tenían en un principio se vuelve, malvada, amenazadora “son de esos polis”. De repente percibo detrás de ellos otra persona le veo los ojos pero solo veo una sombra y de repente me dispara un teaser, esto va en serio, lo esquivo de milagro, me toca pero apenas. Me pongo serio, acordé a la situación, ahora el miedo es de ellos.
Estos relatos los tuve como he dicho dos días seguidos, lo curioso es que, no digo que exacto, el primero me desperté y más o menos fue a las 3:33, el otro sueño mire el reloj al cabo de un rato de despertar y diría que sería las 4:44 cuando terminó el sueño. No estoy dado a la numérica y números maestros, pero me choco la casualidad.