Dos días, dos sueños, una coincidencia y un enigma

Hace unas semanas tuve dos días consecutivos de onironautica con dos historias que no diría que tuviesen relación, si poseen una conexión vigilica.

  • Primer sueño Recuerdo que estaba en supermercado, uno bien grande, espacioso, muy iluminado, no era una luz blanca cegadora, pero me llamo la claridad que había. Recuerdo que estaba sentado en un pasillo, en el suelo, apoyado en las estanterías, con otros conocidos del mismo modo que yo; concretamente éramos 4, aunque del cuarto no recuerdo el rostro, se que estaba, yo en una esquina, en el centro un “amigo”, y frente a mí otra persona con la que por decirlo de algún modo el trato no es cordial. Yo estaba con un par de baquetas marcando ritmo golpeando el suelo y con la cabeza de un lado a otro llevándolo, ta ta ta ta ta ta ta. Paso una chica jovencita, de color, negra, guapa sexy, y mi amigo le decía algo sin moverse de dónde estaba, se le insinuaba, que le dejase besar o alguna cosa mas; claro era jovencita, menor de edad, (llegado a este punto debo decir que mi amigo no está muy bien psíquicamente, pero nunca haría algo parecido en la vida real), está se ruborizaba, se cohibia; yo marcando el ritmo tanto con la cabeza como con las baquetas le decía casi a susurros ” no lo hagas, no lo hagas”, una súplica con la cabeza gacha. Mientras el de frente observaba detenidamente, con ojos clavando, analizando , con intención de mal uso de lo que viese en ese momento. La chica giro la mirada y nos miramos, entendió lo que pasaba y se marchó con cierts lastima y sin odio por el. El sintió una pena, un dolor, una vergüenza; yo un alivio y una pequeña alegría en el corazón.
  • Segundo sueño Este sueño es más oscuro, el ambiente, la atmósfera es negra, estaba en un piso decorado años 70, un tipo con bigote,gordillo con sonrisa tonta pero bacilona me mete en una sala de reunión con mesa y sillas, lámpara, puerta de cristal traslucido, pared pintado de papel, me invita a sentarme, depósito mi jersey en el apoyabrazos, me siento y desaparece. Al cabo aparece de nuevo y con la misma mueca de condescendiente me dice que vamos a ir a otro sitio. Ahí me doy cuenta que es de la bofia, que me van a interrogar, mueca con la parte derecha de la boca, me sale una risita sorda, “a mi este me va a bacilar,ej” me coloco el pantalón, ” me voy a divertir”. Salimos de la oficina y aperecemos en el descansillo donde vivo, hay dos tíos que me invitan a meterme en el ascensor, el ambiente es oscuro, me percato la puerta está abierta pero sin cabina, hay abismo, caída, me estremezco, la cosa se empieza a poner sería, la sonrisa burlona que tenían en un principio se vuelve, malvada, amenazadora “son de esos polis”. De repente percibo detrás de ellos otra persona le veo los ojos pero solo veo una sombra y de repente me dispara un teaser, esto va en serio, lo esquivo de milagro, me toca pero apenas. Me pongo serio, acordé a la situación, ahora el miedo es de ellos.

Estos relatos los tuve como he dicho dos días seguidos, lo curioso es que, no digo que exacto, el primero me desperté y más o menos fue a las 3:33, el otro sueño mire el reloj al cabo de un rato de despertar y diría que sería las 4:44 cuando terminó el sueño. No estoy dado a la numérica y números maestros, pero me choco la casualidad.

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