Enseñanzas del más allá / Sueño familiar
Buenas noches soñadores y soñadoras. Me gustaría compartir un sueño familiar vivido por el hermano de mi abuela, llamado Celestino, hace más de 70 años que ha sobrevivido en la familia hasta el momento presente…
Era una época en la que la tecnología como la conocemos estaba en los albores de la creación y la vida diaria transcurría entre oficios, muchos de ellos, extintos a día de hoy. Mi bisabuelo Nicolás, junto a su hijo Celestino, trabajaban en uno de ellos, concretamente, en la creación de carretas de madera, hasta que un fatídico día y a una edad muy temprana mi bisabuelo Nicolás falleció de un accidente dejando la construcción de una galera de madera sin terminar y llevándose consigo los secretos de su construcción.
Había un momento crítico a la hora de fabricar una galera, concretamente, a la hora de ensamblar la llanta metálica a los radios de madera, ya que si no se calculaban bien los tiempos de enfriamiento de la llanta los radios se rompían teniendo que volver a iniciar el proceso completo desde cero. Celestino intentó ensamblar la llanta por su propia cuenta, pero todos sus intentos fueron en balde, la llanta se rompía una y otra vez y estaba a punto de darse por vencido.
Una mágica noche, unos días después del fallecimiento de su padre, Celestino tuvo un sueño muy lúcido en el que se encontró de frente con él, con su padre Nicolás, y el fallecido Nicolás le transmitió a su hijo Celestino los tiempos exactos de enfriamiento y un par de trucos para poder ensamblar correctamente la llanta a la galera. Para su sorpresa, Celestino, probó las enseñanzas impartidas por su padre durante aquel sueño tan lúcido, consiguiendo ensamblar correctamente la llanta y pudiendo terminar la galera de madera que tantos quebraderos de cabeza les traía a toda la familia. Unos días más tarde pudieron vender la galera por un excelente precio y poder mantener la familia a flote.
¿Qué pudo haber sido aquel sueño? ¿Unos conocimientos recordados por el subconsciente en un sueño lúcido? ¿Una conexión astral con su padre recientemente fallecido? ¿Otra cosa?
Muchas gracias por leerlo.
Primer sueño lúcido / Fin de mis pesadillas
“De razones vive el hombre, de sueños sobrevive” decía Unamuno; y eso es precisamente lo que llevaba haciendo durante varias noches en los sueños, intentar sobrevivir.
Desde que empezó el confinamiento no había hecho más que soñar pesadillas: catástrofes naturales, guerras, infecciones zombies, invasiones alienígenas… y propuse crearme un diario onírico para intentar tomar consciencia dentro de los sueños y poder moldearlos a mi antojo.
Pasó una semana y no obtuve resultados, entonces, me informé sobre posibles maneras de despertar la consciencia dentro del sueño: mirándome las manos, intentando palparme la palma de la mano, fijándome en números varias veces seguidas, intentando leer y memorizar frases… y decidí practicarlas durante los próximos sueños.
En este sueño, en concreto, me encontraba escapando de una invasión zombie causada por el Coronavirus en una calle al aire libre en una ciudad que era mezcla de mi ciudad y de mi pueblo mientras corría desesperado junto a mi familia hacia la salvación. De pronto, nos rodean los zombies por todas las direcciones impidiendo una vía de escape y aumentando la adrenalina hasta niveles estratosféricos fruto de la desesperación, pero, en ese mismo instante y sin venir a cuento, mi tía me pregunta ¿qué hora es? y al observar los números del reloj que llevaba en la muñeca dos veces seguidas y al ver que los números habían variado de un momento a otro mi consciencia despertó.
En el momento en el que me di cuenta de que estaba viviendo un sueño lúcido y de que en mis manos estaba el hecho de transformar la pesadilla, decidí hacerlo. Me apetecía volar y comencé a elevarme, tenía una sensación entre vértigo y poder e ilusión y seguí elevándome hasta salir del planeta y observarlo desde fuera mientras volaba alrededor de él, podía ver la parte que permanecía de noche, todas las luces de las ciudades y la parte que permanecía de día, toda su vegetación, era una sensación de absoluta paz, hasta que decidí lanzar una especie de rayos que sanaban a todos los contagiados terminando con la infección zombie, la pesadilla había terminado.
Más tarde me encontré consciente en la casa familiar del pueblo y se encontraba mi tío, recientemente fallecido, con el que pude tener una conversación que me ha ayudado mucho a sanar y a avanzar en parte del duelo que estoy viviendo. Desde ese día, no he vuelto a tener más pesadillas.