El diario de mis sueños, N°2

Tomo una siesta en el sillón de mi casa, me duermo, luego me “despierto”, veo mi mano transparente, distorsionada, me doy cuenta que es una proyección astral, me levanto de mi puesto abro el ventanal de mi casa y me dirijo a la casa de mi vecino, viendo algo muy extraño, en el patio había una estatua de conejo muy grande de unos dos metros de altura, me devuelvo a mi hogar. En mi patio y casa deambulaban muchos familiares, primos, tíos, etc. al entrar por el ventanal a mi morada me llevo la mayor sorpresa de la experiencia, me veo a mi mismo al frente de mi, llevaba una polera azul de Australia. quedé muy asustado por el repentino aparecimiento detrás del ventanal, fue una clara broma de parte de él de querer asustarme, pero llevaba una cara muy cálida, amigable y sonriente. Así que no fue mal intencionada su acción, luego todavía tembloroso subí las escaleras y vi a mi padre en el segundo piso haciendo ejercicios, traspaso la ventana y quedo sentado en lo más alto del techo contemplando el atardecer por un buen tiempo, solo veía el sol que estaba en un oscuro y negro cielo, pierdo la conciencia y vuelvo a mi cuerpo.

2 Comentarios

  1. soledadsaez 11 mayo 2021 at 10:02

    Hola, sí, a mi también me ha pasado lo de verme transparente y comar lucidez. Y verme mi doble. Lo que me ha llamado la atención és que vieras el sol con fondo oscuro. Las puestas de sol las había visto como las de aquí. Como hay tantos planos, y tan diferentes, nos encontramos cosas muy sorprendentes!!!. Un abrazo. 👥

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