Hola a todos! Me gustaría describir mis sueños y saber si tienen significado alguno…hace mucho tiempo puedo soñar con mis seres queridos que fallecieron siento aveces que me mandan algún tipo de mensaje y muchas veces no se como interpretarlo, por ejemplo hoy soñé con una de mis abuelas que le daba un abrazo y le decía que la echo mucho de menos y ella se veía estar en paz y le dije que Dios nos bendiga a las dos y me fui cuando muchas veces sueño con su casa y me da mucho miedo, esta vez fue diferente no sentí nada de miedo;
En una ocasión soñé que mi abuelo fallecido estaba invitando a mi abuela a su espacio donde el vivía, soñé con una cama blanca y que se iban los dos juntos a dormir, le conté a mi madre el sueño y me dijo que mi abuela estaba enferma y tras pasar un año mi abuela falleció, después del fallecimiento de mi abuela mas exactos tres días mi abuela se me aparece en sueños y me pedía ayuda que la llevara a comprar frutas porque ella iba cojeando y no podía desplazarse (resulta que ella murió de una pierna necrosada porqué se negó que le cortaran la pierna)
Yo casi todos los días les suelo encender velitas y rezar por ello, espero que de alguna manera les ayude esto!
“De razones vive el hombre, de sueños sobrevive” decía Unamuno; y eso es precisamente lo que llevaba haciendo durante varias noches en los sueños, intentar sobrevivir.
Desde que empezó el confinamiento no había hecho más que soñar pesadillas: catástrofes naturales, guerras, infecciones zombies, invasiones alienígenas… y propuse crearme un diario onírico para intentar tomar consciencia dentro de los sueños y poder moldearlos a mi antojo.
Pasó una semana y no obtuve resultados, entonces, me informé sobre posibles maneras de despertar la consciencia dentro del sueño: mirándome las manos, intentando palparme la palma de la mano, fijándome en números varias veces seguidas, intentando leer y memorizar frases… y decidí practicarlas durante los próximos sueños.
En este sueño, en concreto, me encontraba escapando de una invasión zombie causada por el Coronavirus en una calle al aire libre en una ciudad que era mezcla de mi ciudad y de mi pueblo mientras corría desesperado junto a mi familia hacia la salvación. De pronto, nos rodean los zombies por todas las direcciones impidiendo una vía de escape y aumentando la adrenalina hasta niveles estratosféricos fruto de la desesperación, pero, en ese mismo instante y sin venir a cuento, mi tía me pregunta ¿qué hora es? y al observar los números del reloj que llevaba en la muñeca dos veces seguidas y al ver que los números habían variado de un momento a otro mi consciencia despertó.
En el momento en el que me di cuenta de que estaba viviendo un sueño lúcido y de que en mis manos estaba el hecho de transformar la pesadilla, decidí hacerlo. Me apetecía volar y comencé a elevarme, tenía una sensación entre vértigo y poder e ilusión y seguí elevándome hasta salir del planeta y observarlo desde fuera mientras volaba alrededor de él, podía ver la parte que permanecía de noche, todas las luces de las ciudades y la parte que permanecía de día, toda su vegetación, era una sensación de absoluta paz, hasta que decidí lanzar una especie de rayos que sanaban a todos los contagiados terminando con la infección zombie, la pesadilla había terminado.
Más tarde me encontré consciente en la casa familiar del pueblo y se encontraba mi tío, recientemente fallecido, con el que pude tener una conversación que me ha ayudado mucho a sanar y a avanzar en parte del duelo que estoy viviendo. Desde ese día, no he vuelto a tener más pesadillas.
Hace escasos dias me introduje en el sueño mas intenso y vívido que he podido tener en mi vida, ocurrió de la siguiente manera:
Fué en un amanecer de lluvia en un día cualquiera de cuarentena, serían las 06:00 de la mañana cuando me desperté para ir al baño, a mi regreso a la cama y al cerrar los ojos comencé a tener las ensoñaciones mas lúcidas que he tenido nunca, se me venían a la mente imágenes de lugares increibles, como una montaña nevada o una tienda antigua, ya me pareció bastante increible la claridad con lo que las veía, deseaba que se produjeran mas y que fueran aun mas increible, no me quería dormir para poderlas ver, pero inevitablemente me quedé dormido. Dentro del sueño me encontraba en la calle, en un pueblo que estaba vacío, estaba amaneciendo, comencé a caminar y observé como la gente desaparecía (cosa que me resultaba extraña) caso omiso de esta situación me dirigí a un parque, me dispuse a jugar durante un buen rato (en el sueño transcurría el tiempo como en la vida real) cuando salí del parque se me vino el pensamiento de que no se podía estar en la calle por el simple echo de que estábamos en cuarentena, luego de un arrebato de miedo por que apareciera la policía y me detuviera me dispuse a buscar la casa de mi novia la cual vivía cerca para poder esconderme allí, de camino me encontré con una casa que me hizo detenerme en seco, ese hogar me dió bastante miedo ya que por sus ventanas podía observarse una gran oscuridad que me sobrecogía, inclusive me paralizó por unos instantes, parecía que la oscuridad me devolvía la mirada aún no habiendo nadie dentro de ese lugar, había un impulso que me decía:
-Vete de aquí ya
Me dí la vuelta y escogí otro camino, hay veces que escuchar a tu sentido común te ayuda de no caer en un lugar como aquél, no era momento de explorar ese lugar terrible. Poco despues encontré la calle en la que viví mi novia y entré en el portal (cosa muy entraña la que hice, porque ella no vive en un apartamento, pero estaba cien por ciento seguro de que vivía allí) caminé por dentro, pero estaba perdido y obeservé que había un chico de aproximadamente 16 años de edad que le pregunté:
-oye, ¿sabes de vive fulanita? (me invento el nombre)
-en el segundo piso, por el ascensor
en ese momento se me puso el corazón en la boca, ya que me dan pánico los ascensores, intenté buscar unas escaleras pero no había, intenté tranquilizarme y cuando lo conseguí me dispuse a entrar en el sacensor, de seguido pulsé el número 2 y cerré los ojos por el temor de que no quería estar ahí, cuando abrí los ojos observé que estaba en el piso numero 13, cosa que me asustó mucho, pero mas me asustó cuando en la luz del ascensor hubo un parpadeo y se escuchó lo siguiente:
-lo sentimos, el ascensor ha cesado su funcionamiento…(siguió hablando pero no entendía lo que decía por el echo de que entré en pánico)
-no puede ser, no puede ser- me repetía
hasta el punto que el ascensor entró en caída libre y mi cuerpo se elevó por la inercia, pensé que moriría, pero note una fortisima vibración en mi mente y de seguido abrí los ojos, me encontraba en la cama con el corazón a cien por hora.
Desde los 10 años aproximadamente, comencé a tener sueños lúcidos. La primera vez que me ocurrió estaba soñando con un día normal en la escuela, jugaban en la cancha de deportes y le pregunté a una amiga la hora, ella me responde que son las 4 de la mañana, a lo que yo le digo que eso es imposible, que debo estar soñando, y ella me dice que no, que es normal, que es esa hora, pero no me convence del todo y decido hacer una prueba, cierro los ojos y pienso en trasladarme a una vinateria que mis padres tenían en esa época, y, efectivamente, los abrí y ahí estaba. Yo me emocioné muchísimo y jugué con las luces del lugar (mentalmente), aparecí chuches y helados y cuando me aburrió regresé a la escuela, me dispuse a volar por el lugar y fue lo más divertido de la vida. Al despertar recordaba todo y yo, al pensar que era algo común, no lo comenté con nadie. Pasaron unos años sin que me sucediera de nuevo, pero de un día a otro comenzaron a ocurrir, primero de manera esporádica, y después más recurrente, conforme más me sucedía, mayor era la duración o control de mis sueños. Descubrí algunas formas de dame cuenta de que estaba en un sueño, como tratar de leer algo (esto me resultaba imposible en un sueño, ya fuera un texto o la hora), buscar cosas “inusuales” (la última vez que hice esto, vi en el cielo unas ballenas azules), verme las manos (cuando lo hago mientras sueño veo unas distintas a las mías, o veo las mías pero como si estas fueran trasparentes), en fin, me parece que cada quién tiene su propia manera de percatarse de que se encuentra en un sueño. A día de hoy hay noches que incluso los tengo a voluntad, al irme a la cama me digo a mi misma que tendré un sueño lúcido y pasa sin más.
Una tarde me encontraba cansada, después del trabajo, por lo que llegué directamente a mi cama para dormir un poco. Fue tan rápido que no me di cuenta. De un momento a otro tuve una parálisis del sueño, nunca había tenido una, y fue muy frustrante, ya que yo escuchaba las conversaciones en mi casa, no podía hablar, ni abrir los ojos, normal. Aluciné una voz que me decía lo que yo ya sabía, que mi mente estaba despierta, y mi cuerpo dormido. Decidí relajarme y esperar a que pasara… Entonces repentinamente me vi acostada, fue muy confuso para mi, seguía escuchando las conversaciones en mi piso, el ruido de afuera, y me acerqué a la puerta de mi habitación pero no me atreví a salir, me giré y me vi de nuevo en mi cama, acostada de lado, “dándome la espalda”, y en ese momento desperté. Cabe decir que todo lo sentí como una eternidad, a pesar de que al describirlo suene muy rápido. No estoy segura si fue un viaje astral, pero me gustaría tratar de hacerlo de manera consiente.
Cierta noche mientras dormía empecé a soñar que recorría mi casa y todo estaba oscuro. En el sueño yo estaba con el mismo pijama con la que en ese momento dormía, pero cuando recorría mi casa sentía mucho miedo, como que me seguía una presencia.
Entonces estaba al lado de mi esposo y empecé a llamarlo en el sueño intentando que despertara pero no me escuchaba, lo movía y nada pero yo incluso escuchaba cuando el respiraba y lo veía.. Era imposible él no se despertó; ya por fin logré despertar pero tenía mucho miedo y sentía una presencia en mi habitación…eso fue un sueño o eso que fue…ya me ha ocurrido varias veces lo mismo y de pequeña veía sombras luminosas en mi habitación..quiero saber si eso fue solo un sueño o tiene otro significado…gracias
Antes de tener este sueño, jamás pensé que pudiéramos tener la capacidad de ver el futuro, ni en la vigilia ni dormidos. Fue esta noche la que cambió completamente mi percepción de los sueños y su capacidad para mostrarnos lo que nuestra mente consciente no percibe.
Fue una noche cualquiera. El día anterior no había tomado ningún tipo de sustancia psicoactiva ni tampoco una que pudiera potenciar mis sueños. Cuando me fui a dormir nada especial ocurrió y no tenía ni idea de que esa sería la noche con el sueño más revelador que jamás he tenido.
Soñé que mi hermano Lucas iba en un todoterreno. Su coche salía de la carretera y daba dos vueltas de campana. Yo veía la escena desde fuera del coche, y podía desplazarme como quisiera, ya que no tenía cuerpo. Cuando sucedió el accidente, me desplacé como volando y entré a través de la ventana rota del coche, que estaba dado la vuelta. Mi hermano, que iba de copiloto, había muerto.
Desperté nada más ver esta imagen, tremendamente impactado por la visión, y sentí una necesidad imperante de llamar a mis padres. Jamás había necesitado contarles un sueño, pero sabía que este no era un sueño normal, era un presentimiento muy fuerte. Miré el reloj y eran alrededor de las 5 de la mañana, así que decidí no llamarles porque sabía que les iba a despertar. Desayuné algo y volví a dormirme. Cuando me desperté de nuevo, pensé en el sueño… pero me dije a mí mismo: “solo ha sido un sueño”.
Pasaron las horas de ese día siguiente y quedé con mis padres para ir a cenar a un restaurante. Fue en esa cena cuando mis padres me dieron la noticia: suponemos que te habrás enterado… – Yo no sabía de qué hablaban – tu hermano Lucas ha tenido un accidente. – Cuando lo dijeron mis ojos se abrieron como platos. Estaban hablando de lo que había visto en sueños y me quedé absolutamente paralizado, pensando que mi hermano había muerto. Siguieron con su historia: – Su coche dio dos vueltas de campana y…
Ha salido completamente ileso.
Pude volver a respirar. Cuando les pregunté acerca del accidente me dijeron que había ocurrido unas horas antes, es decir, cuando yo lo soñé aún no había ocurrido. Yo no sabía que mi hermano estaba desplazándose en un todoterreno, no sabía que trabajaba en el campo y ni siquiera sabía que en ese momento estaba en Inglaterra. Tengo otros tres hermanos y podía haber soñado que tenía esa situación cualquiera de ellos, o cualquier amigo o conocido… pero lo soñé con él, la noche antes de que ocurriera.
No me cabe duda alguna de que se trató de un sueño premonitorio. Dicen que cuando sueñas con la muerte de alguien, estás alargándole la vida. En mi caso siento que mi hermano podía haber muerto en ese accidente, pero alguien decidió que no era el momento y ese mensaje me fue transmitido por medio de un sueño.
Aunque ya he vivido varias experiencias extrañas en mis sueños a lo largo de mi vida como premoniciones, sentir que tenía una cuerda atada a la tripa de la que alguien (o algo) tiraba muy fuerte o la certeza de que en mis sueños las personas que aparecían eran otras haciéndose pasar por el personaje que yo estaba viendo, en estos últimos meses he vivido algo que para mi ha ido más allá. Se trata de ”sueños” en los que no estoy soñando pero no siento del todo que este ahí, aunque vea mi cuarto desde la posición en la que duermo con normalidad y yo sepa que soy yo. En el primero, tumbada, abrí los ojos y vi a una criatura que prefiero no describir flotando al fondo de mi cuarto lanzándome algo que solo sabría comparar con la purpurina. No sentí miedo ni sorpresa (cosa que una vez totalmente consciente me extrañó), simplemente la vi y giré mi cabeza hacia mi derecha para ver como mi pared entera había desaparecido formando una ventana hacia un descampado con una casa y todo estaba en llamas, llamas tan vivas que incluso rozaban mis sábanas. Los días siguientes intenté reprimir todo esto cuanto pude hasta que unas semanas más tarde me llamó una amiga para contarme que el primer piso de su casa había ardido. Yo no le conté nada pero en cuanto la colgué me puse a llorar de forma incontrolable, creo que por una mezcla de culpabilidad por no haberla avisado (no sé como iba a hacerlo si ni sabía de quien era la casa) y por no saber ni como tomarme lo que había ”soñado”.
La siguiente experiencia de este tipo me ocurrió de la misma manera, la misma sensación de mi misma, en mi cama y en mi cuarto, pero esta vez con los ojos cerrados yo estaba hablando con un hombre, este me decía que si era yo la que le había devuelto el abrigo a su perro. Ahora escribiéndolo me suena absurdo, pero en ese momento yo conocía al hombre y él a mi, incluso noté en su tono de voz que quería desembarazarse de la conversación y solo quería que le contestara para irse. No recuerdo que le contesté pero él dijo ”¿Sí? Pues ya está” y aunque yo intenté que se quedara, se fue. Cuando supe que se había ido abrí los ojos y vi a una señora mayor sentada en la silla de mi cuarto, con la cara descompuesta (no sé por qué) en camisón, con el pelo corto blanco todo sudado y que, en cuanto ella vio que yo estaba despierta, se abalanzó sobre mi en un intento (creo) de atacarme, pero me incorporé rápido y al estar sentada me di cuenta de que ella estaba haciendo aspavientos sobre mi pero no podía tocarme. Cogí el móvil para pedir ayuda y entonces desperté. Soy consciente de que esta señora estaba alimentándose de mi energía y pensaría que no podía verla, ya que correspondemos a ”planos” diferentes, así que reaccionaría de esta manera más que nada por el susto o la sorpresa y tampoco sería justo tacharla de ”mala”, pero yo también me lleve un sobresalto importante.
Me dan angustia estas situaciones porque no sé definirlas, sé que no estoy soñando pero tampoco estoy despierta y sé también que lo que veo es real en sentido de que existe… es una sensación que no sé explicar como cuando, como he dicho al principio, en mis sueños (en los que sí sé que estoy soñando) sé diferenciar quien es real pero se está haciendo pasar (físicamente) por alguien que yo conozco y quien ”forma parte” de ese sueño. No sé, quizá para las personas que sí están experimentadas en el mundo de los sueños esto les puede parecer totalmente normal pero para mi es un poco traumático, aunque estoy orgullosa de que al menos ya me reconozco a mi misma que lo que me pasa no son invenciones ni imaginaciones mías e intento afrontarlo de una manera más calmada en vez de meterme en la cama paranoica día sí día no.
Espero aprender más de estas experiencias y comprender su propósito en mi vida pronto. ¡Al menos intento pensar, para ponerle un poco de humor, que un perro ha recuperado su abrigo!
Hoy tuve un sueño posiblemente premonitorio donde decían así: “..y en muchas de las calles que ahora veis vacías, nevará más de lo que os imaginaréis” esta frase aparecía después de otras frases que no recuerdo, pero me quedé pensando porque terminaba el verbo así, que quedaba mejor terminado en “imaginaríais”.
La verdad que hace ya tiempo que me fije en unos mosquitos torpes que aparecían en mi infancia, cuando llegaba el otoño, y los he visto hace semanas y a plena luz del día, cuando ellos solo se metían en los hogares cuando anochecía. Esto me hace recordar las discografias de Parravicini “otoño en primavera” y “primavera en otoño”.
Recuerdo que otra cosa curiosa que soñé hoy fue que estaba junto a otra persona rellenando un papel con información que encontrábamos en otro sitio, y era como una especie de colección de atributos o virtudes donde el primero parecía “fuerza”,y los otros parecían ser “amable”, “claro”, y los demás conceptos ya no recuerdo, porque la otra persona ya se marchaba con el papel sin esperar a que yo terminase de rellenar otra copia para mi, y luego recuerdo ir a entregar aquella especie de examen…¿Al interior de una iglesia….?
Soy una chica de 21 años de edad que desde hace tiempo le entusiasmó enormemente la idea de hacer un viaje astral. Meses atrás lo estuve intentando con mucha ilusión hasta que quedó mas o menos en el olvido por culpa de la universidad y el estrés de la vida diaria.
Debido a que estaba pensando en ello día y noche tendía a soñar que mi alma se despegaba de mi cuerpo (pero nunca llegaba a salir del todo) y casi siempre pensaba que era el inicio de un viaje astral, pero por desgracia solo terminaban siendo sueños dirigidos por mis ganas de tener uno.
Uno de esos días, me fui a dormir y sentí como una fuerza muy grande me quería sacar de mi cuerpo, y como he leido tantísimo acerca de lo que hay que hacer me dije “no tengas miedo y dejate llevar, que esta vez si”. Me lancé a un mar de sensaciones y mi cuerpo comenzó a batallar para soltar mi alma.
Mi cuerpo entero sentía un cosquilleo extraño, como de entumecimiento y temí por terminar en paralisis del sueño. Entre toda esa experiencia sentía manos que me tocaban por detrás y escuché decir a una voz masculina imperativa “Dejate llevar, no necesitas volver” y me entró un miedo terrible porque noté muy fuertemente que me estaba intentando persuadir para algo malo de forma manipuladora. Sabía que no era una parálisis porque no estaba despierta y todo esto pasaba bajo un velo de sueño. Al despertarme supuse que había sido otro sueño de los mios, totalmente influenciados por las ganas y los miedos relacionados con los viajes astrales.
¿Lo volveré a intentar? Totalmente, creo que nunca he estado consciente y aunque tengo miedo y una depresión terrible, seguiré practicando con las meditaciones para estar en un estado mental apto. No creo que deba esperar 50 años para que desaparezcan todos mis problemas y entonces intentarlo. En cuanto tenga mi primera experiencia, lo comentaré aquí.
La primera experiencia que recuerdo de viajes astrales ocurrió inesperadamente, fue algo que yo no buscaba ni había odio hablar de ello antes. Yo tenía 23 años y hacía un año de la muerte de mi padre, creo recordar que ocurrió en el aniversario de su muerte.
Como todas las noches me acosté en mi cama, sin hacer ningún ritual ni cambio en mi rutina, nada que pudiera hacer pensar que sirviese para tal acontecimiento. Me acosté tal y como lo había hecho siempre desde que tengo consciencia de mi mismo. No recuerdo bien la hora que sería, me da la sensación que el mundo de los sueños no existe el tiempo. Estaba profundamente dormido y lo primero que recuerdo de esa experiencia es a sentir mi cuerpo ligero, jamás había tenido esa sensación, era tan ligero que apenas los sentía, como si no tuviese cuerpo. Era consciente de que era yo, pero esa ligereza y sutilidad de mi ser era completamente nueva para mí, una sensación realmente extraña.
Poco a poco comencé a reconocer el espacio donde me encontraba, era mi propia habitación, normal, estaba durmiendo en mi cama. Pero la sensación del lugar era diferente, como si estuviese en un lugar desconocido. No se cuanto tiempo pasaría (ya os he dicho, que no se siente el tiempo en este plano) hasta que me di cuenta que estaba a una altura mayor de lo normal, por encima del nivel de mi cama, el techo estaba más cerca y los muebles más bajos. Fue ahí donde empecé a tomar consciencia de lo que me estaba ocurriendo, entonces fui girando mi cabeza para mira alrededor de mi cuarto y observar lo que ocurría. Intenté incorporarme, creo que lo hice, pero la sensación de mover mi cuerpo no la tenía. Al girarme y moverme por mi cuarto me sorprendió verme a mí mismo en la cama. ¡Era yo!!!! Estaba acostado en la cama durmiendo placenteramente, hasta podía escuchar el sonido de mi propia respiración. En ese momento comencé a estremecerme y a invadirme una sensación de pánico, no entendía que estaba sucediendo y comencé a tener miedo, recuerdo que pensé que podría ser que estuviera muerto, era lógico si me veía a mí mismo, lo extraños era el sonido de mi respiración, así que deseché esa idea. Así que estaba más confuso todavía.
De repente sentí una mano en mi hombro y una voz que me decía “no te preocupes, la primera vez es confuso, ya te acostumbraras”. ¡Era la voz de mi padre! Lo sé. En ese momento me desperté.
Bueno, yo comencé en este mundo de los viajes astrales desde muy temprana edad, tenía 10 años cuando ya sabía recorrer esta dimensión a mi antojo. Os podría contar mil historias de cómo he viajado por todo el mundo, conocido a personajes célebres tanto vivos como muertos (en este plano no existe la muerte), he estado en el antiguo Egipto por ejemplo hablando con un sacerdote del dios Ra. También he recorrido otros planetas, y de allí he adquirido muchos conocimientos y mucha información de cosas que están ocurriendo en la Tierra que nos están ocultando. Así que podría escribir un libro solo de mis experiencias con los viajes astrales. Pero ahí algo que la gente no suele darse cuenta de ellos y es lo que me gustaría resaltar. La mayoría de la gente se deja llevar por lo maravilloso y misterioso del asunto, están tan sorprendidos que su curiosidad sólo quiere vivir nuevas experiencias, viajar a nuevos sitios, volar y hacer todo aquello que se les ocurra y puedan imaginar.
Hablar con los animales o subirte en un dragón, bucear por lo más profundo de los océanos o pilotar una nave espacial. Cualquier cosa que les divierta y con la que vivan nuevas experiencias es válida. Pero lo que las personas no se dan cuenta del potencial de esta habilidad, no sólo puedes conseguir información de cualquier persona o ser del universo, que eso es conocimiento, ver todos los tiempos, traer información también del futuro de tu propio yo del futuro. ¡¡Todo se puede hacer!!, así que lo que yo solía hacer era estudiar. Si, estudiar, no tenía la necesidad durante la vigilia de abrir los libros de la escuela, porque mientras dormía es cuando estudiaba, así durante el día aprovechaba el tiempo en hacer cualquier cosa que quisiera, durante el sueños es más fácil estudiar y como no existe el tiempo aprendes mucho más rápido.
Hola, desde hace unas dos o tres semanas, apenas voy cerrando los ojos y mientras te vas quedando dormido ya empiezo a soñar, la situación que se ha repetido en estos sueños cortitos es que estoy al mismo tiempo en 3 o 4 lugares al mismo tiempo…
Según investigué estos son como desdoblamientos simultáneos , bilocación le dicen , ya me había pasado antes solo que no desde el inicio del sueño, y hay opiniones de que los viajes astrales son como decir un tanto diferentes, para mí es muy similar, en todas estas hay una situación común que siento mus pies y los colores de lo que veo, en algunos he estado descalza, el sonido de las hojas de los árboles o la temperatura de los pisos de esos lugares..se disfruta…después cuando ya despierto a veces me duermo de nuevo y sucede que entras ala realidad cuántica o al astral o lo que sea en estás últimas experiencias escucho mensajes muy claros, por ejemplo el lunes que tuve como 6 o 7 de estos sueños cortitos… una voz decía, pues claro eso no lo dice porque no quiere que lo sepan…
En fin así, de esas había más palabras solo que ya tenía que irme a trabajar y y no anote eran como 5 mensajes igual de claros….a veces pasa que te vas acordando de lo que dijeron o escuchaste o viste o sentiste , incluso después de años …gracias por leer
Una experiencia curiosa que me ocurrió en mis primeros viajes astrales fue la de encontrarme un conocido. Yo ya había comenzado hacía dos años a realizar este tipo de sueños lúcidos, al principio no era capaz de mantenerme más de un minuto consciente dentro de ellos, siempre ocurría algo que me despertaba, o simplemente perdía la consciencia del hecho y volvía a soñar normalmente.
Durante ese periodo conocí a otras personas que también realizaban viajes astrales y me habían ayudado a iniciarme en esta práctica. Así que solíamos comentar de vez en cuando nuestras experiencias e íbamos aprendiendo los unos de los otros. Aquella ocasión recuerdo que fui a visitar un edificio abandonado de mi ciudad natal, al que solía ir con mis amigos cuando era pequeña. Recuerdo el edificio tal cual lo conocí, pero había habitaciones que nunca había visitado, quizás por miedos infantiles. Siendo consciente de que estaba en un sueño lúcido del que podía despertar cuando quisiera decidí visitar esas habitaciones. Tras visitar tres o cuatro habitaciones entré en la siguiente y encontré una persona de espalda que se percató de mi presenciase giró y me vio, ambos nos reconocimos y me dijo “llámame mañana” acto seguido se tiró por la ventana. No supe como actuar así que me desperté. Al día siguiente lo llamé y me dijo que el fue a mi sueño conscientemente para encontrarse conmigo, simplemente estaba practicando.
Les comparto un relato del profesor Jaime Antonio Marizán, quien tuvo una experiencia en el plano astral -una de tantas- pues es un viajero frecuente en este entorno, pero me pareció muy conveniente este caso precisamente por su connotación y como muestra de que todos podemos hacerlo.
“Me siento cansado, en la mañana trabajé bastante y luego de comer decido tomar una siesta, sin embargo, cuando uno desarrolla la capacidad para vigilar el sueño, en cualquier momento pueden presentarse experiencias extracorporales. Luego de varios minutos de estar dormitando se presentaron los síntomas previos a mi desdoblamientos y me preparo para abandonar mi cuerpo. En ese momento no tenía ningún plan específico, así que me deje llevar, simplemente me solté a la voluntad de mi consciencia superior.
Entonces ocurrió algo maravilloso , entré en profundo éxtasis espiritual, algo completamente indescriptible con palabras. Verdaderamente no sé como explicar lo que sentí, fue una experiencia sublime, extraordinaria. Algunas veces cuando uno se entrega surgen sorpresas más agradables y satisfactorias, que cuando planificamos los eventos.
Mediante el desdoblamiento astral, entramos en contacto con nuestra naturaleza superior, con aquello que somos realmente, entonces se experimentan sensaciones, éxtasis, visiones y experiencias suprafísicas extraordinarias.
En los días previos había estado pensando lo maravilloso que sería visitar las pirámides de Egipto, conocer sus misterios, entrar en sus laberintos. Con estos pensamientos rondando en mi mente , caminé un poco y luego deseé intensamente estar en las pirámides de Egipto, de pronto una fuerza invisible me tomó y me llevó por los aires, a gran velocidad, aunque viajaba muy veloz, pude ver que cruzaba por encima de ciudades, ya que veía sus luces abajo.
Al final, la fuerza que me sostenía fue disminuyendo su intensidad, como lo hace un avión cuando aterriza, eso me indicó que estaba llegando a mi destino. Efectivamente, allí estaba, frente a la maravillosa Pirámide, me sentí pleno y muy feliz.
Penetré en su interior y quedé sobrecogido al ir pasando de cámara en cámara, contemplando aquellas paredes rocosas que tanto misterio contienen. Allí me encontré con alguien muy especial, un personaje vestido a la usanza antigua, con una larga túnica y una especie de corona con una serpiente emergiendo desde la frente.
-¿Qué haces aquí? ¿Qué buscas? Impresionado por el porte tan majestuoso de aquel señor le dije: -Siempre soñé con visitar este lugar y hoy estoy cumpliendo uno de mis sueños. -¿Te agrada nuestra cultura? -Me encanta. Considero que fue verdaderamente portentosa la civilización egipcia. -Sí. fuimos portentosos, trajimos la herencia de la Atlántida y en los inicios seguimos los principios espirituales superiores, formando una sociedad justa y en donde reinaba la felicidad, luego llegaron los tiempos oscuros. -¿Cómo fue eso? -Ven, te mostraré, mis palabras podrían resultar insuficientes para enseñarte lo ocurrido.
Aquel personaje me tomó del brazo, cuando lo hizo, como un flash, llegaron a mi mente muchos acontecimientos relacionados con él. Visualicé imágenes en las cuales lo veía enseñando y conduciendo multitudes, pude intuir que se trataba de una especie de gran líder espiritual.
En un momento fui transportado a un gran salón en donde se hallaban reunidas varias personas vestidas igual que mi conductor. Aquella reunión era presidida por un personaje impresionante, intuí que se trataba del faraón mismo.
-Discuten sobre lo beneficioso o perjudicial de los sacrificios humanos -me señaló mi inesperado guía- este fue el inicio de nuestra caída. La degeneración de nuestros sagrados rituales produjo también una vuelta hacia el oscurantismo y a la ignorancia espiritual. Vamos, solo te traje para que conocieras esto, vuelve cuando desees, búscame, siempre estoy aquí, he quedado como el guardián de este lugar.
-¿Cuál es tu nombre? Cuando salgas de este monumento, encontrarás una gran estatua, ese era yo. Me despidió y al salir de la Gran Pirámide encontré la escultura de aquel gran sumo sacerdote, su nombre, Masaharta.
Hoy he conseguido proyectarme por segunda vez, aunque ha sido la primera que ha durado más de un segundo y en la que he podido ver mi cuerpo desde fuera.
Me fui a dormir ayer sobre la 1, no hice nada especial y de hecho llevaba 3 ó 4 días sin leer nada sobre los viajes astrales (desde hace unos meses estoy estudiando sobre el tema). A las 7 o así me desperté, pero aún era pronto así que intenté dormirme otra vez. Durante un rato estuve pensando en cosas, a veces me pasa que la mente se pone como en piloto automático y voy saltando de un pensamiento a otro sin mucho control, y acabo mezclando pensamientos sin mucho sentido.
Total que llegó un punto en que decidí que era hora de dormirme y me quedé quieto, a los pocos minutos tuve una parálisis (parálisis he tenido decenas a lo largo de mi vida) e intenté proyectarme mentalmente, empecé a notar una vibración que sacudió todo mi cuerpo (esto ya me había pasado dos veces) y, a diferencia de las anteriores en las que no pasó de ahí, esta ocasión hice un esfuerzo parecido al que haces cuando tratas de echarte para atrás con tu cuerpo físico (estaba boca abajo) sólo que lo que se elevó no era mi cuerpo físico, ya que yo me veía tumbado en la cama desde arriba. Me desplacé hacia la derecha y, desde el suelo, me volví a mirar para comprobar que efectivamente seguía tumbado, y ahí estaba mi cuerpo. Acto seguido volví dentro de él, no sé si por quedarme demasiado tiempo cerca del cuerpo físico y por haberme quedado mirándolo fijamente (según Muldoon cuanto más cerca estás del cuerpo físico, más fuerza hace el cordón de plata y te arrastra dentro de nuevo).
Luego tuve otras dos o tres parálisis a lo largo de la siguiente hora, pero sentía miedo así que decidí no intentarlo más. En una de esas parálisis tuve una alucinación auditiva en la que mi hermano (litera de abajo) me decía: “Tu amigo nos ha costado 190 millones”, en tono irónico. No creo que signifique nada, pero me dejó roto.
Y esto es casi todo, lo sorprendente para mí fue que al hacer un esfuerzo similar al físico pude por fin separarme del cuerpo físico, cuando en todos sitios leía que era tan solo un esfuerzo mental, que yo interpreté como simplemente pensar que te separas del cuerpo físico. Pero en mi caso fue al hacer como para echarme para atrás cuando salí.