jessiochoa

Sueños lúcidos. Primer viaje astral.

Desde los 10 años aproximadamente, comencé a tener sueños lúcidos. La primera vez que me ocurrió estaba soñando con un día normal en la escuela, jugaban en la cancha de deportes y le pregunté a una amiga la hora, ella me responde que son las 4 de la mañana, a lo que yo le digo que eso es imposible, que debo estar soñando, y ella me dice que no, que es normal, que es esa hora, pero no me convence del todo y decido hacer una prueba, cierro los ojos y pienso en trasladarme a una vinateria que mis padres tenían en esa época, y, efectivamente, los abrí y ahí estaba. Yo me emocioné muchísimo y jugué con las luces del lugar (mentalmente), aparecí chuches y helados y cuando me aburrió regresé a la escuela,  me dispuse a volar por el lugar y fue lo más divertido de la vida. Al despertar recordaba todo y yo, al pensar que era algo común, no lo comenté con nadie. Pasaron unos años sin que me sucediera de nuevo, pero de un día a otro comenzaron a ocurrir, primero de manera esporádica, y después más recurrente,  conforme más me sucedía, mayor era la duración o control de mis sueños. Descubrí algunas formas de dame cuenta de que estaba en un sueño, como tratar de leer algo (esto me resultaba imposible en un sueño, ya fuera un texto o la hora), buscar cosas “inusuales” (la última vez que hice esto, vi en el cielo unas ballenas azules), verme las manos (cuando lo hago mientras sueño veo unas distintas a las mías, o veo las mías pero como si estas fueran trasparentes), en fin, me parece que cada quién tiene su propia manera de percatarse de que se encuentra en un sueño. A día de hoy hay noches que incluso los tengo a voluntad, al irme a la cama me digo a mi misma que tendré un sueño lúcido y pasa sin más.

Una tarde me encontraba cansada, después del trabajo, por lo que llegué directamente a mi cama para dormir un poco. Fue tan rápido que no me di cuenta. De un momento a otro tuve una parálisis del sueño, nunca había tenido una, y fue muy frustrante, ya que yo escuchaba las conversaciones en mi casa, no podía hablar, ni abrir los ojos, normal. Aluciné una voz que me decía lo que yo ya sabía, que mi mente estaba despierta, y mi cuerpo dormido. Decidí relajarme y esperar a que pasara… Entonces repentinamente me vi acostada, fue muy confuso para mi, seguía escuchando las conversaciones en mi piso, el ruido de afuera, y me acerqué a la puerta de mi habitación pero no me atreví a salir, me giré y me vi de nuevo en mi cama, acostada de lado, “dándome la espalda”, y en ese momento desperté. Cabe decir que todo lo sentí como una eternidad, a pesar de que al describirlo suene muy rápido. No estoy segura si fue un viaje astral, pero me gustaría tratar de hacerlo de manera consiente.